Son dispositivos diseñados para pinchar neumáticos de forma controlada y automática, generalmente al ser presionados por el peso del vehículo. Su uso legítimo es casi exclusivo para fuerzas de seguridad y control de acceso de alta seguridad.
Tipos y mecanismos:
Picos desinfladores retráctiles: Los más comunes en aplicaciones de seguridad. Se instalan empotrados en el suelo.
Funcionamiento: Permanecen ocultos y solo se levantan (mediante un comando eléctrico, hidráulico o manual) cuando una persona autorizada lo activa para impedir el paso o la huida de un vehículo.
Uso: Entradas de bases militares, embajadas, aduanas, cárceles de máxima seguridad.
Barreras de pijos fijas (tipo "reja de erizo"): Se colocan en la vía para detener vehículos que ya están en movimiento, pinchando todas las llantas al pasar sobre ellos.
Uso: Puestos de control policial, bloqueos de carreteras.
Dispositivos portátiles (tipo "tiras de púas"): Los famosos "stop sticks" que la policía lanza frente a vehículos en persecución.
Funcionamiento: Pinchan las llantas y se desinflan de forma gradual para que el conductor pueda detenerse con cierto control, evitando un accidente violento.

Seguridad Pública y Fuerzas del Orden: Para detener vehículos en persecuciones de manera más segura o para proteger instalaciones críticas.
Control de Acceso en Instalaciones de Alta Seguridad: Donde es vital impedir el acceso vehicular no autorizado por la fuerza.
Gestión de Tráfico en Privado (Muy Regulado): Algunos estacionamientos privados de empresas sensibles pueden usarlos, pero deben estar claramente señalizados y activarse solo ante una intrusión, nunca como trampa. La legislación al respecto es muy estricta.