Los molinetes de altura completa con reconocimiento facial representan una solución de control de acceso de alta seguridad que combina una barrera física infranqueable con la verificación biométrica de última generación. Su principal objetivo es garantizar que solo personas autorizadas puedan acceder a un área, eliminando por completo los riesgos de colado (tailgating) o salto .
Un molinete de altura completa es una barrera giratoria que va desde el suelo hasta una altura superior a la de una persona (generalmente alrededor de 2 metros), creando un "tubo" físico que impide cualquier intento de salto o paso por debajo . Al integrarlo con un sistema de reconocimiento facial, se convierte en un puesto de control inteligente.
El proceso de acceso suele ser el siguiente:
Captura: Al acercarse, una cámara de alta definición captura la imagen del rostro de la persona .
Verificación: El sistema compara esa imagen en tiempo real contra una base de datos de rostros autorizados utilizando algoritmos avanzados de deep learning. Tecnologías como las cámaras 3D de luz estructurada o visión binocular permiten crear un modelo del rostro, evitando engaños con fotografías, videos o máscaras .
Autenticación: Si hay una coincidencia exitosa, el sistema envía una señal al molinete para que se desbloquee .
Apertura y Paso Controlado: El brazo del molinete gira (generalmente 90° o 120°) para permitir el paso de una sola persona. Una vez que la persona ha pasado, el mecanismo se bloquea nuevamente .
Registro: Cada intento de acceso (exitoso o fallido) queda registrado en un log para su posterior auditoría .

La fusión de estas dos tecnologías ofrece ventajas significativas:
Seguridad Máxima: Al ser una barrera de piso a techo, previene el salto, el colado y el paso de más de una persona a la vez. El reconocimiento facial añade una capa de seguridad biométrica, ya que las características faciales son únicas y casi imposibles de falsificar .
Control de Acceso Robusto y Sin Contacto: Es ideal para entornos que requieren alta higiene, como hospitales o laboratorios, ya que elimina la necesidad de tocar superficies compartidas (como lectores de huella o tarjetas) .
Eficiencia y Flujo Rápido: Los sistemas modernos pueden verificar una identidad en menos de un segundo (incluso en 0.2 o 0.3 segundos), lo que permite un alto flujo de personas (hasta 25-40 por minuto) sin crear embudos .
Gestión Centralizada e Inteligente: Toda la información de accesos se gestiona desde una plataforma central en la nube o servidor local. Esto permite administrar permisos de forma remota, generar informes de asistencia, detectar patrones de comportamiento y recibir alertas en tiempo real .
Disuasión de Fraudes: Las avanzadas funciones de detección de vida evitan el acceso con fotos, videos o máscaras, algo crítico en entornos de alta seguridad .