Estudio del terreno: Verificar que no haya depósitos pluviales o instalaciones subterráneas que interfieran .
Drenaje: Crítico para el funcionamiento. Se debe realizar una prueba de absorción de agua. Si el drenaje es lento, instalar un sistema de tubería de PVC; si es rápido, una capa de grava filtrante de 300mm es suficiente .
Separación: Respetar distancias a fachadas y otros elementos urbanos según normativa local. La separación entre bolardos suele ser de 1.5m .
Integración: Planificar la conexión con sistemas de control (ej. ANPR, mandos a distancia) y la red eléctrica .
Replanteo: Marcar alineaciones, niveles y distancias sobre el terreno .
Excavación: Realizar zanjas o pozos individuales según las dimensiones del fabricante (ej. 1150mm de largo, 800mm de ancho) .
Cimentación: Verter una base de hormigón para fijar el bolardo y los soportes .
Colocación: Situar el bolardo en el pozo. Verificar que quede perfectamente vertical y a nivel del suelo. Fijar con los tornillos de anclaje especificados (ej. par de apriete de 50 Nm) .
Restauración: Reponer el pavimento para que quede uniforme, estable y limpio .
Conexión: Instalar el puesto de control y conectar el bolardo a la red eléctrica siguiendo las instrucciones del fabricante .
Cableado: Utilizar cableado adecuado (ej. 14/2 para enterramiento directo) y asegurar las conexiones .
Sincronización: Si se instalan varios bolardos, conectar en configuración maestro/esclavo según el manual .
Comprobación: Verificar que la ubicación, alineación y anclajes sean correctos .
Programación: Configurar la tarjeta de control con los parámetros predeterminados .
Pruebas: Realizar ciclos de subida y bajada para comprobar el funcionamiento y la resistencia . En caso de averías (ej. el bolardo sube unos centímetros y baja), revisar el cableado del presostato o los topes de posición .
